Las ilustraciones

Las nueve estampas que acompañan la portada y las ocho secciones son ilustraciones generadas con herramientas de inteligencia artificial. Están hechas en un estilo de linograbado: colores planos, marcas de gubia visibles y registro ligeramente desplazado. Ninguna representa a una persona real, un lugar identificable ni un hecho ocurrido, y ninguna pretende pasar por una fotografía.

Por eso no llevan una etiqueta visible sobre la imagen. El Reglamento europeo de inteligencia artificial exige esa etiqueta cuando existe la posibilidad de que el público confunda una imagen generada con un registro real; una estampa que se anuncia como grabado en cada uno de sus rasgos no plantea esa duda. La regla que se aplica es simple y se declara aquí para que pueda comprobarse: si alguna vez se publica una imagen que pueda tomarse por real, llevará la marca visible.

Las nueve estampas no llevan ninguna marca técnica escondida en sus metadatos, y esto también se declara aquí para que no haya que suponerlo. En esta publicación la marca de lectura automática y la marca visible van juntas: una imagen que necesite advertir al lector lo hará sobre la propia imagen, en el pie y en el texto alternativo, y además llevará escrita la marca correspondiente del estándar IPTC. Una ilustración que no necesita ninguna de las dos no lleva ninguna de las dos. Lo que sí queda registrado, para cada estampa, es de dónde salió, en qué estilo se hizo y por qué no se la etiqueta.

Los textos

Los ensayos se escriben con asistencia de herramientas automáticas y se revisan antes de publicarse: se comprueban los datos, las fechas, los títulos de las obras y la atribución de cada cita. La responsabilidad editorial de lo publicado corresponde a la redacción del sitio, que es la que decide qué se publica y la que corrige cuando hay un error.

Este sitio no atribuye sus textos a personas inventadas. No hay firmas de autor, ni biografías, ni fotografías de redacción, porque no habría nadie detrás de ellas. Cuando un texto cita a un investigador, a un crítico o a un autor, esa persona es real y la cita se puede rastrear hasta la obra.

Correcciones

Si un ensayo contiene un error de hecho, de cita o de atribución, se corrige y queda constancia al pie del texto. Las correcciones se reciben por la vía de contacto.